Hacer fotografías de calidad no te hace fotógrafo.

 

Primera cámara digital

Aunque a muchos les parezca mentira, la primera cámara digital se construyó en 1975 y fue un encargo de Kodak al ingeniero Steve Sasson. Una maquina que solo tenia el equivalente a 0.01 megapixels de calidad de imagen y que tardaba mas de 20 segundos en guardar una imagen en blanco y negro en una cinta de casete y, como no, otros tantos en recuperarla… Seguro que los que tuvieron un Spectrum han sentido un pellizco al leer esto.  De todos modos la primera no se comercializó hasta 1984. Y desde entonces, hasta nuestros días, se ha producido un tremendo incremento de la producción fotográfica. Incremento que también se ha producido en la popularidad del “arte” fotográfico. Y entrecomillo la palabra arte porque no es nada habitual encontrarlo entre la “nueva producción fotográfica”.

Lógico es pensar que hay mucha producción para esperar que todo sea de calidad. Pero lo que realmente resulta desesperante, especialmente si alguien se mete a buscar imágenes en alguna de las dos principales “redes sociales fotográficas”, 500px Flickr , y dando por hecho que vamos directamente a las diferentes selecciones que estas páginas hacen entre las mejores fotografías publicadas (Explore en Flickr y Seleccion de los editores en 500px), es la falta de imaginación de los autores que, supuestamente, son los mejores de entre los millones de usuarios de estas páginas. Cuesta bien poco identificar las tendencias (no voy a poner ejemplos gráficos, lo siento, pero no quiero enfados con nadie… al menos no los quiero si no son imprescindibles): paisajes en HDR o pseudo HDR, escenas de desnudo con abandono emotivo, steampunk o fantasía, retratos de personajes aislados con actitudes de rendición al destino extraño que parece tocarles vivir, pin up girls, primeros planos en BN de ruinas humanas… No se trata de que no se puedan practicar los estilos. Los estilos, de hecho, son lo mejor que se puede abrazar cuando uno comienza en cualquier actividad creativa. Dan una sensación de pertenencia a “algo” que te trasciende y, si eres bueno, realmente bueno, te da la posibilidad de tener una base sobre la que saltar a algo más propio.

Pero, en estos tiempos, en los que cualquier teléfono móvil de nivel medio es capaz de conseguir una fotografía técnicamente perfecta, y no digamos nada de una cámara DSLR que, además, es capaz de tomar determinadas “decisiones fotograficas” por ti, alguien que aspire a ser fotógrafo no puede conformarse con eso, no puede limitarse a exhibir músculo técnico. Tiene que tener algo más, tiene que ser  autor.

Autor en el sentido que nos dice la RAE: ser alguien que sea la causa de algo o que invente algo. Que no se limite a seguir una tendencia que otra persona ha iniciado. Esto en el caso de que quiera considerarse fotógrafo. Porque si tu máxima aspiración es capturar imágenes más o menos bonitas, con un procesado ajustado… Puedes conseguir niveles técnicos asombrosos en imágenes de gran belleza, pero eso no es ser fotógrafo, eso es ser alguien que captura imágenes que se parecen a otras, y otras, que ya existen sin ninguna intención de avanzar ni un paso en ese camino de creación. Bien sea con una propuesta nueva sobre la base existente o desmontando esa base para reconstruirla de una manera diferente. Por muy naíf que sea la reconstrucción.

Llegamos a un punto en el que la mayoría de los autoproclamados fotógrafos se limitan a copiar, ni tan solo ya imitar, los estilos que ya han triunfado, llegando a puntos delirantes como la corriente pinup de chicas tatuadas que recorre el universo fotográfico ahora mismo. Punto de origen de esta tendencia, al menos uno de ellos, es la página web Suicide Girls. Ellos fueron los primeros que apostaron por un canon de belleza diferente: tatuajes, piercings, peinados con cortes y colores no convencionales…Buscaron una belleza alternativa y acabaron consiguiendo imponerla. Pero con su triunfo vino la maldición de los propietarios de cámaras sin talento. Porque, en este caso y en otros muchos, no sólo copian el estilo sin aportar ni un simple cambio en la composición de las imágenes; además no cuesta demasiado encontrar sesiones enteras de esta página, literalmente fusiladas, foto a foto, en los perfiles sociales y páginas web de algunos fotógrafos que gozan de un cierto reconocimiento..

Pero este, como decía antes, no es más que un ejemplo. Hay cientos: las fotografías de aspecto forzadamente amateurs que imitan a las primeras Itgirlshoy reconvertidas, o directamente sustituidas, por las egobloggers, y que han pasado de imitar a las fotos de las revistas de moda a imponer su estética amateur… En los inicios, no lo olvidemos, eran sus novios o sus amigas los que les hacían las fotos que después les hicieron famosas. Y esto también ha contaminado la fotografía de moda. Todo el mundo quiere una estética “It” o “ego”. Pero poca gente se plantea hacer como Guy Bourdin,que, con los mismos conceptos que manejaba la fotografía de moda en su época (sobre todo a partir de 1955, después de su primera portada para Vogue) los pervirtió, los reordenó y los redefinió hasta que, sin dejar de servir a su objetivo, vender ropa y accesorios, servían también al suyo: cambiar la forma de crear belleza con modelos y ropa exclusiva. Y no sólo consiguió este objetivo. Consiguió, además, dotar de narrativa interna a sus imágenes.

Esto es ser un autor. No imitar, no copiar, no ser un técnico. Edward Hopper era un pintor de una técnica limitadísima… Pero de una capacidad narrativa como pocas veces se ha visto. Él creaba con cada pincelada. Estaba más preocupado por la creación y la comunicación que por impresionar a sus “espectadores”. Él inventaba, él era la causa de un cambio en la pintura, y la fotografía, que llega hasta nuestros días.

Él era un autor.

 

 

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4 thoughts on “Hacer fotografías de calidad no te hace fotógrafo.

  1. El artículo me parece estupendo. Enhorabuena. Pero contiene una errata graciosa. Según el texto, la primera cámara digital se comercializó a finales del siglo XII, allá por 1190, cuando, para situarnos, faltaban 58 años para que el Rey Fernando III reconquistase Sevilla. Por otra parte, el buen sentido del lector salva el error fácilmente. Un cordial saludo.

    • Hola Fabricio:

      Muchas gracias por la advertencia. La verdad es que si que era un error, como bien apuntas. Ya está arreglado con la fecha correcta.

      Un lujo tener lectores que se fijan tanto en los detalles y se toman el tiempo de advertir de las incorrecciones.

      Un abrazo y espero que las futuras entradas también te resulten interesantes.

  2. Pingback: Hacer fotografías de calidad no te hace fotógrafo

  3. Creo que se tiene que crear un estilo propio en la fotografía, pero creo que no podemos crear de la nada, y siempre hay inspiración que no es lo mismo que copiar. si tengo inspiración la tengo de fotógrafos que consideró originales y creativos…

    Lo que fue, es lo que será, y lo que ha sido hecho, es lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.Eclesiastés 1:9

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