¿Las modelos tienen derechos?

 

modelos_derechosLa fotografía es una disciplina en la que, salvo contadas excepciones, ninguna de las partes que participa en el proceso creativo puede generar, por sí misma, una imagen acabada. Fotógrafos/as, maquillaje, peluquería, vestuario, estilismo, modelos… Todos forman parte de un equipo. Pero, desgraciadamente, no siempre nos comportamos, entre nosotros, como un equipo. Y, normalmente, la última, la modelo, es la que con mayor frecuencia sufre esa falta de espíritu de equipo. Hablo de modelo en femenino; pero, igual de válido es lo que voy a decir para modelos masculinos.

A maquillaje, peluquería y estilismo se le explica lo que se quiere conseguir con el aspecto final de la modelo. Pero a ella, en muchas ocasiones, apenas le mandamos un par de líneas, como mucho un par de párrafos, con la idea global de la sesión, y se deja a su “profesionalidad” la encarnación definitiva del concepto fotográfico.

Es evidente que hay muchísimos tipos de sesiones fotográficas y que, ciertamente, en algunas no hay más que una o dos cosas que hacer y punto. En estas sesiones no se necesita nada de lo que voy a decir a continuación… Pero si la sesión, por un motivo o por otro, tiene un componente creativo… no solemos hacer las cosas demasiado bien.

En primer lugar no siempre se trabaja con las modelos en ese proceso creativo. Se les comunica lo que se quiere de ellas, pero, en demasiadas ocasiones, no hay una reunión previa en la que el fotógrafo les cuente cuales son los esquemas mentales sobre los que está construyendo lo que van a hacer.

No hay una “discusión” sobre esas ideas, ni un aporte, por parte de la modelo, para enriquecer las bases fotográficas sobre las que se definirá el proyecto. Ni tampoco es habitual que un fotógrafo se detenga a pensar en la coherencia de las poses y su continuidad.

Es decir: que no se limite a copiar, una vez más, las poses estándar que vemos, continuamente, en las revistas, y que además incluyen el tipo de producto a “vender” o el tipo de concepto a trabajar. No se piensa en que, al igual que las medicinas, lo que funciona para unos no necesariamente lo hace para otros.

Pocas veces nos sentamos delante de una pantalla en blanco para “crear” una sesión desde cero, dándole vueltas a una manera novedosa de hacer llegar el mensaje, pensando en las poses de manera, no solo estética, sino, también, narrativa. No nos paramos a elaborar un discurso propio sobre lo que queremos hacer llegar al público final de nuestro trabajo.

Y, volviendo al objeto del post, tampoco nos paramos a darle una continuidad y coherencia a las posiciones de la modelo que va a trabajar con nosotros. No tenemos en cuenta que una idea elaborada, con una progresión narrativa coherente, le ayuda a “traducir” nuestro guión en imágenes que le hablan al público.

Evidentemente, para esto es necesario que nos sentemos con ella y compartamos, al menos en parte, nuestro proceso creativo. Que abramos la puerta a su aportación y que el proyecto final tenga, también, su impronta.

Hay que planificar la sucesión de poses de manera que una sea la preparación de la siguiente. Que cuando la modelo esté en una posición definitiva, esta sea una preparación para la siguiente, tanto física como emocionalmente. Que la transición sea suave y natural y que la emoción a sentir/transmitir sea un paso más sobre la anterior, una progresión lógica. De manera que la sesión sea una especie de actuación para alguien que no es actriz.

Ahora pensemos las veces que le hemos dedicado tanto esfuerzo a la parte que corresponde a una modelo en una sesión… No muchas, ¿verdad? Pues ahí está la respuesta al porqué muchos fotógrafos, incluso de nivel y fama, no van a pasar a la historia. Porque no entienden que es una pieza del equipo tan importante como ellos mismos. Sin ellas no hay sesión y con una modelo implicada hay, si eres un fotógrafo con talento, una posibilidad de arte.

 

 

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3 thoughts on “¿Las modelos tienen derechos?

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Una de las cosas que siempre me ha llamado mucho la atención es la cantidad de publicaciones, revistas de moda, en las que se acredita a las personas responsables del maquillaje, vestuario y fotografía pero ni siquiera se nombra a la modelo, cuando debería ser una de las protagonistas. El analizar las causas de esto da para una buena conversación.

    Aprovecho para felicitarte por los contenidos del blog, pocas veces he encontrado reflexiones tan interesantes. Un saludo.

    • Muchas gracias por tus palabras y por tu tiempo.

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. Y, de hecho, sobre ese anonimato de las modelos que mencionas, algo tengo en preparación. Espero que también te resulte interesante.

      Un gran abrazo.

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